La Caja de Pandora
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Crónicas

Pitchfork Musical Festival Paris 2012 – Dia Viernes (Crónica)

By November 7, 2012 Crónicas

Llegué al evento sobre la hora. El segundo día del festival ya habia comenzado y yo seguía dando vueltas por las calles de París. Había decidido que la mejor manera de prepararme para las presentaciones de dicha noche era caminar por toda la ciudad escuchando temas de Wild Nothing y Jessie Ware mientras buscaba los monumentos menos populares. Sí… hasta la actitud hipster se refleja en  mi nueva faceta de backpacker.

Luego, cuando ya estaba en el recinto, me di cuenta que había llevado paraguas por gusto. El escenario del festival era un inmenso hangar, así que las condiciones para disfrutar de este hermoso festival estaban muy dadas. Dos escenarios, diez bandas/artistas en escena, un espectacular juego de luces-producción y una comprobada calidad de sonido. Como lo dijo bien un amigo holandés, “La Meca de los Hipsters” no podía haberse preparado de forma más exquisita.

Me recibieron unos flacuchos llamados Ratking. Definitivamente, esta versión juvenil de Death Grips no iban con mi estilo. Pero en fin los escuche un rato y al poco rato me voltee y vi el cartel enorme de Jessie Ware en el escenario secundario. Me dirigí hacía allá y noté que la expectativa era grande. Una hora despues, sabría el por qué: Jessie confesó que este fue su primer festival.

¡Pero si que lo disfrutamos Jessie! Una chica supercarismática pero con una voz tan dotada que no podía dejar de imaginar  a una diva sobre el escenario. Se carcajeó y bailó sobre el escenario marcando muy bien cada paso y jalando miradas. Aunque al inicio el micrófono no ayudaba, luego esta muchacha pudo sacar a relucir su mejor repertorio. Ya al cierre escuchamos “Running” y una versión extendida de “Night Light”, solo a tiempo para que el público se rindiera frente al talento y la voz de esta chica. ¡Que gran inicio!

Acabado lo de Jessie, fuimos corriendo al escenario principal, justo para cuando Jack Tatum, a.k.a. Wild Nothing, ya habia terminado de calibrar los instrumentos.

Aquellos que piensan que el dream-pop es un género que no vale la pena escuchar en vivo, pues la verdad es que no saben nada. BRUTAL, atmosférico e hipnotizante. Las notas del bajo, los rápidos arpeggios en reverb de Jack y los sintetizadores inundaron todo el hangar cuando Wild Nothing comenzó a tocar.  “Rheya”, “Dissapear Always” y el clásico “Summer Holiday” se apoderaron de la escena. La gente baila en una suerte de placer colectivo y mi cuerpo cae en el mismo trance. Desde ese viernes no dejo de escuchar el Nocturne LP.

El siguiente acto esperado de la noche era el de The Walkmen. Y como ya sabemos que Hamilton y sus muchachos son  veteranos sobre los escenarios pues solo me relaje un poco y me dispuse a disfrutar. Se escucharon entre las más antiguas a “On The Water” y “Angela Surf City”, pero también mucho del último disco, siendo momentos importantes los de “Heaven”, “We Can’t Be Beat” y “Love Is Luck”.

Es increíble la capacidad vocal de Hamilton, es como si con cada verso se fuera a quedar afónico. Muchísima potencia y sentimiento de un grupo respetado y ya consagrado. The Walkmen se entregó como si fuera su último acto en vivo: como siempre lo ha hecho.

Lo que siguió fue un largo intermedio para mi, ya que no estaba muy a gusto con la música que seguía el resto de la noche. Me dedique a apreciar a la masa. Nunca había visto tantas personas con gafas-pasta (hipster glasses) juntas. Además, me quede sorprendido por la cantidad de gente adulta presente (#soyjovenaún). También por una chica que con pinta de hippie hacía levitar una varita mágica tan solo con su mirada. Vaya truco para amenizar la atmósfera de dicha noche.

Cuando cantaba Robyn y mas de un parisino perdia la cabeza con “The Girl And The Robot”, camine un rato por el hangar y me topé con Jack Tantum mirando desde lejos el concierto. ¿QUEEEE? Voltee de nuevo y era él, como cualquier pedestre tomando una cerveza. Pensé pedirle una foto, pero no lo quise incomodar. Me quede viéndolo y me quede asombrado por su espontaneidad. Nadie lo reconocía en la oscuridad. Un par de horas más tarde, cuando el ensordecedor acto de Fuck Buttons habia acabado con los tímpanos de los presentes, lo que seguía era el acto principal: Animal Collective vendría a promocionar el más reciente Centipede Hz..

Lo cierto es que la técnica experimental no es algo que te imaginas sobre un escenario. Sin embargo, la puesta en escena me daba pistas y me ayudaba a procesar lo que se venía. Con una dentadura inconclusa, olas multicolores y potentes visuales se sucedieron “Rosieh Oh”, “Today’s Supernatural” y “Honeycomb”. Y la verdad es que se escuchaba muy bien. El sonido era idéntico al disco, tanto que incluso se comenzó a extrañar esa originalidad de sus improvisaciones.

 

Mención aparte fue el modo en la que cada persona vivió este último tramo del dia viernes. Cual tribu de salvajes, cada uno parecía entender el lenguaje de Avey, Deakin, Geologist y Panda Bear a su manera. Saltos, gritos y los famosos pasos estrambóticos se volvieron de pronto bastante frecuentes. Quien iba a pensar que a literales 10,000 km de mi hogar encontraría una tribu de iguales capaces de sentir lo mismo por   la inventiva de cuatro incomprendidos. Valió la pena viajar desde tan lejos… y el día siguiente lo valdría mucho más. (Mañana la crónica del día sábado)

Actos del día viernes:
12:20 a.m. Animal Collective
11:25 p.m. Fuck Buttons
10:20 p.m. Robyn
9:30 p.m. Chromatics
8:40 p.m. The Walkmen
7:45 p.m. The Tallest Man on Earth
7:00 p.m. Wild Nothing
6:25 p.m. Jessie Ware
5:35 p.m. Ratking
5:00 p.m. Outfit

 

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Kings Of Convenience en Lima (Crónica)

By December 6, 2011 Crónicas

Una cita nocturna. Una congregación de jóvenes (y no tan jóvenes) que buscaban liberar esa olla de presión que algunos nunca se dan el tiempo de destapar. ¿Alma? ¿Corazón? ¿Quizás repleta de sentimientos, quiza también con algunas pizcas de dolor?

Eran las 10 de la noche, y me encontraba muy ansioso esperando en la fila de lo que sería la primera presentación de Erlend y Erick en Lima. Al fin, después de casi dos años de que escribiera por primera vez de ellos en mi blog (con una ansiedad y atropello propia de un principiante, pero con la emoción de un ser enamorado de la música) , estaba a escasos centrimetros de el par de músicos más cautivadores de la escena europea y quizás de la independiente también. Era un noche para soñar despierto.

El ambiente que se cernía sobre Gótica era de aquellos que muy pocas veces visita nuestra ciudad. El setlist que funcionaba de antesala para aquella cálida velada era una prueba de ello. Soul y voces privilegiadas despertaban la curiosidad de los asistentes. Luego, mi oído reconocía algo más familiar: el cálculo extrambótico y atmosférico de Foals (“2 Trees”) daba duros golpes contra mi pecho, mientras que The Horrors (“Scarlet Fields”) se atrevía a enarbolar la nota dispar, rasgando ocasionalmente la ropa y oídos de aquellos muchachos que recién comienzan a usar geeky glasses y pantalones ajustados.

Y de pronto allí estaban. Un par de tipos altos, muy altos, que fueron recibidos cálidamente por el público de la ciudad. Nadie podía contener la ansiedad ni las muestras de cariño, y es por eso que Erlend y Erick tratarían de enseñarnos la filosofía del silencio. Así pues, los que los habían esperado por varios años aceptaron calmarse y contener sus alaridos., mientras que los otros que quiza ni siquiera merecen haber nacido (si, me refiero a ti cojudo que hablaste durante todo el puto concierto), sencillamente, no.

Erick abría con “My Ship Isn’t Pretty” y de pronto una atmósfera se esparcía por todo el escenario sin necesidad de temporal. Uno comenzaba a notar que el sonido de un par de guitarras y voces privilegiadas bastaba y sobraba para mejorar lo que se alcanza a escuchar en un simple disco compacto o archivo mp3. Las canciones iban y venían. Todos parecían hablar un mismo idioma. El idioma del amor. El idioma del dolor. El idioma de la felicidad. El idioma de la tristeza.

Erlend  parecía flotar y disfrutar cada pequeño pasaje de la presentación. Presenciábamos un disfrute visceral de cada hebra de su cuerpo. La inocencia y espontaneidad de un niño. La madurez de un gran músico. Por su parte, Erick parecía exhalar cada verso como si fuera el último. Con mucha fuerza y calidez, un tema de 1997 comenza a sonar fresco nuevamente, como si en verdad fuera su primera vez.

“We got four eyes, so why yearn for one perspective? We got colours, they disappear when blended”. Un mensaje de paz. Uno de mis temas preferidos se convirtió de pronto en un grito en la oscuridad. “Uhhhh Ahhhh”. Nadie conocía quien diablos tenía al costado, pero juntos formaban una dulce melodía.

“Riding in this Know How, never been here before. Is history recorded? Does someone have a tape?” Mi piel se escarapelaba. “Oh Oh What Is There To Know? This is what it is? Oh Oh You and me alone. Shared simplicty” Un final que vivía en medio de la masa y que me hacía sentir como una Feist más de la masa (con varias docenas de desafinación encima, claro esta).

“So we meet again, after serveral years. Several years, of separation”. El tema más coreado de la noche. “Oh Oh Oh”, KOC se llevó la sorpresa de la noche, cuando la creatividad de unos espontáneos se materializo en pedazos de papel. Como era de esperarse, el par noruego recompensaron esta osadía con una improvisación rockera y con más de un grito hard rock. El público comenzaba a sentirse pleno.

“Only someone. Who’s morally. Superior can possibly. And honestly deserve. To rule my world”. Un fin de fiesta inolvidable, que develaba por completo la forma en que los chicos de KOC concebían la vida y su música. Una fiesta interna que yace escondida en cada uno. Un espacio de reflexión. Una cobija sobre la cual te puedes recostar en los peores momentos, y un abrazo que te espera abierto. En suma, un momento para tí mismo. Creo que todos los que hemos escuchado la música de Erlend y Erick hemos sentido eso, y creo que todos los asistentes del pasado miercoles pudieron alcanzar una conexión de ese tipo. Muchas gracias por su visita, muchachos. Los esperamos de vuelta pronto =).

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